domingo, 16 de febrero de 2014

108 - Medio Oriente y Grecia (3ª parte)

Estambul

La gran Bombarda de Mehmed II [1]

En 1453, el sultán Mehmed II destruyó a cañonazos las murallas de Constantinopla (actual Estambul) poniendo fin a 1100 años de historia del Imperio Romano de Oriente, con el Bósforo bajo dominio musulmán la consecuencia fue que se dificultó el comercio de  Europa con la India y China  y comenzó la búsqueda de rutas alternativas, Colón en 1492 buscando La India por el oeste, descubre el Nuevo Mundo y Vasco de Gama llega a China rodeando África. En España, fueron también los cañones de su cuerpo de artillería, los que le permitieron a la Reina Isabel definir la guerra contra el reino nazarí de Granada, finalizar la Reconquista y expulsar a los musulmanes de España.

Nuevamente vemos como un punto de inflexión en la historia de la humanidad está determinado por avances tecnológicos, si bien los cañones existían desde mucho antes, fue el ingeniero húngaro Orbón quien pudo fundir estas grandes piezas de bronce. España y Portugal por otra parte aplicaron la técnica del “sailing” a los grandes barcos a vela con lo que pudieron navegar en contra del viento y descubrir nuevas tierras alrededor del mundo, hechos que en el mismo siglo modificarían para siempre la distribución del poder en el mundo.
 
Vista de Estambul desde la colina Camlica (parte asiática)

Puente intercontinental sobre el estrecho del Bósforo, arriba la parte europea, ciudad nueva y abajo la parte asiática, foto tomada desde Camlica una colina donde están las antenas de televisión.

Mujeres turcas con su vestimenta típica en Camlica

Quizá la mejor manera de visitar por primera vez un país musulmán, sea comenzando por Estambul, la población turca es muy parecida a la occidental y la nota distintiva la ponen las mujeres con su vestimenta particular y la cabeza cubierta. Turquía es una república laica pero más del 96% es de religión  musulmana, la cantidad de mezquitas que hay en esta ciudad escapa a cualquier análisis racional, en algunas esquinas, en las horas de oración, desde una mezquita pronuncian un cántico y le contesta la mezquita del frente para luego seguir la del costado y volver a la primera.
 
 Cada punto rojo es una de las 3.000 mezquitas que hay en Estambul
La mezquita de Santa Sofía

Inaugurada en el 360, llamada originalmente “Iglesia de la Santa Sabiduría de Dios” fue una basílica patriarcal de la iglesia ortodoxa, excepto entre 1204 y 1261 que fue iglesia católica en tiempo de los cruzados. Mehmed II la convirtió en mezquita y desde 1935 es un museo.

La mezquita Azul

La mezquita azul, está en frente de la de Santa Sofía y es la única con 6 minaretes que hay en Estambul.

Bazar egipcio de especies

Otra característica de Estambul es la febril actividad comercial, tanto en los barrios donde hay calles con vidrieras, como en los “bazares” que son edificios famosos repletos de turistas como el “Bazar Egipcio” de las especies o el “Gran Bazar” un edificio que es casi una ciudad, con 45.000 m2 cubiertos donde trabajan 20.000 personas y 400.000 visitantes por día, las calles se especializan por rubros.
Gran Bazar

Una de las tantas calles comercial con vidrieras en la ciudad vieja con muchos vendedores de frutas.

Las fruterías abundan, hasta en las calles hay carritos vendiéndolas; es que Turquía es un gran productor y de excelente calidad; desde los higos de Esmirna a uvas de toda clase, frutos de carozo, sandías, melones y muchas otras más.

Palacio Beylerbeyi sobre el Bósforo

Visitamos este palacio de verano de los sultanes a orillas del Bósforo, pero no nos permitieron sacar fotos, la guía nos explicó que los hombres, como era propio de las culturas islamizadas, utilizaban salones diferentes a los de las mujeres, pero recorriendo uno y otro salón, llegamos a uno con mobiliario solamente en sus lados dejando una gran pista alfombrada en el medio, nos dijo que era el salón de baile. Buscando aclarar el entendimiento se dio el siguiente diálogo:
- ¿no dijo que los hombres no se juntaban con las mujeres? pregunté.
- Bueno, los hombres se sentaban en los sillones de los costados y las mujeres bailaban para ellos en las alfombras, respondió.
- Pero estas mujeres ¿quiénes eran?, ¿formaban parte de la nobleza? pregunté.
- No, contestó: eran mujeres de la calle, de los territorios conquistados o mujeres bellas de  cualquier ciudad que los hombres del sultán traían al palacio, donde las higienizaban, las vestían y las arreglaban para que estuvieran hermosas al bailar frente al sultán y sus invitados.

Aeropuerto Ataturk en Estambul

Como comentario final, siempre con comparaciones odiosas pero necesarias para no creernos lo que no somos, digamos que la aerolínea turca Turkish Airlines, con sus 450 aeronaves es la primera aerolínea del mundo en destinos, al cubrir 250 ciudades en 105 países. Aerolíneas Argentinas con sus 62 aviones, cubre 51 ciudades de 14 países y pierde en promedio 2 millones de dólares por día que pagan los contribuyentes que no utilizan sus aviones.

[1] Descripción de la bombarda:

miércoles, 12 de febrero de 2014

107 - Medio Oriente y Grecia (2ª parte)

El guía en Jerusalén había dejado flotando la idea de que la existencia de Jesús era según los historiadores de Israel “probable” más que segura, pero no se detuvo ahí, continuó diciendo que para ellos, los judíos, después de dos décadas de exploración arqueológica en el Sinaí, no encontraron ni un modesto cacharro que probara la veracidad del éxodo que según el Antiguo Testamento, realizó el pueblo judío guiado por Moisés, quien los habría liberado de la esclavitud en Egipto. Rabinos conservadores de Los Ángeles, han publicado ahora el libro “Árbol de la vida” que es el texto bíblico sin las narraciones de comprobada falsedad.

Cuadro de Moisés atravesando el mar Rojo
 
Recorrer Egipto, contemplando las  gigantescas pirámides de Guiza, los  numerosos templos a lo largo del Nilo, el valle de los reyes y de las reinas y  cuantas construcciones funerarias existen por doquier, hablan de una civilización gobernada por hombres de inmensa vanidad, donde el pueblo debía trabajar y pagar impuestos para que el faraón-dios construyera mausoleos que por milenios mostraran el testimonio de sus efímeros pasos por este mundo.

Vista de la parte moderna de El Cairo

Esta ciudad, la más grande del mundo musulmán con 16 millones de habitantes, tiene salvo días muy especiales un ambiente muy contaminado, a la cantidad de vehículos viejos que circulan en un tráfico caótico se suma un polvo que proviene de los desiertos circundantes y que en momentos reduce la visibilidad a unos pocos metros.
 
Pirámide de Keops vista desde la de Kefrén en Guiza, El Cairo

El faraón era considerado hijo del dios Horus, como no podía estar en todas partes nombraba sus delegados: los Sumos Sacerdotes, que gozaban de gran poder y fueron consolidando una clase sacerdotal que ya para la dinastía XVIII, disputaban el poder al faraón. 

A la izquierda estatua de Pinedyem I, Sumo Sacerdote de Amón, situada en el primer patio del templo de Karnak.

 Representación figurada de la sala hipóstila del templo de  Karnak

Entrada al templo de Karnak en Luxor

En una sociedad tan desigual, debieron desarrollarse poderosos mecanismos de dominación y es justamente en Egipto donde la creencia de la vida después de la muerte, alcanza su máximo desarrollo y servirá de base para que más adelante, las religiones monoteístas, lleven también las esperanzas y las ilusiones de los hombres a otro mundo en el más allá, llenos de promesas de compensación por los sufrimientos que padecieron en este mundo.
Templo de Kom Ombo a orillas del Nilo

Visitábamos el templo de  Kom Ombo, cuando el guía nos mostró un misterioso pasillo por el cual un sacerdote llegaba hasta un agujero en la pared, comienzo de un tubo que amplificaba su voz hasta llegar al techo de la parte del templo, donde el pueblo presenciaba la ceremonia. Cuando los sacerdotes que oficiaban los rituales llegaban al punto de invocar al dios, éste con voz grave se dirigía al pueblo, ordenándoles quizás que cumplan con el pago de los impuestos al faraón, de esta forma el sacerdote locutor haciéndose pasar por dios, llenaba de terror a los evasores de la época.

Vista de Kom Ombo donde se ve el nilómetro (Google Earth)

Existía también una numerosa burocracia entre los que destacaban los cobradores de impuestos. El nilómetro que se ve en la imagen se usaba para determinar cuánto debían recaudar de impuestos ya que los sembradíos se extendían hacia las orillas de Nilo según la altura alcanzada por las crecidas. Que el nilómetro estuviera al lado del templo nos advierte del entramado existente entre los intereses económicos de la clase dominante y la religión utilizada como mecanismo de dominación.


Akenatón y Nefertiti

Enfocamos ahora la atención en un faraón: Akenatón, durante esta dinastía Egipto alcanzó su máximo esplendor, después de echar a los hicsos de las dinastías XV y XVI, se inicia el período llamado Imperio Nuevo que extendió sus fronteras a Palestina y Siria, llegando hasta Mesopotamia. Fue entonces cuando Akenatón fundó la ciudad de Amarna, estableció la existencia de un solo dios: Atón y prohibió el culto a Amón y todos los demás dioses, con lo que intentó poner un límite al poder de la clase sacerdotal de Amón. Este faraón y su hermosa y hábil esposa Nefertiti, comprendieron la necesidad de unificar los dioses regionales en un solo dios universal que pudiera imponerse en los nuevos pueblos a conquistar; así nace la primera religión monoteísta que habría más tarde de condicionar la historia de la humanidad.

Pero a la muerte de Akenatón en 1336 a.C., su hijo Tutankamón presionado por los sacerdotes de Amón, les devolvió todo su poder, no obstante un servidor muy leal de Akenatón, siguió con la antorcha del monoteísmo y logró liderar unas tribus semitas que se habían asentado en la provincia de Gosen. Ese líder es posiblemente el que la tradición judía identifica como Moisés, un egipcio [1] y el que dio comienzo a la saga del Tanaj (Antiguo Testamento), que para prosperar y adecuarla a otros lugares  y otros contextos, tuvieron que agregarle toda clase de historias, reales y ficticias, ocurridas desde Babilonia hasta Egipto a lo largo de unos 1000 años hasta el 100 de nuestra era. 

Navegando hacia Asuán por el río Nilo

Para el turista occidental, Egipto deja una huella profunda en el recuerdo, quizás por lo exótico que resulta su paisaje y su gente, bulliciosa, negociadora y tan propensa a rezar a Alá, que muchos hombres tienen una mancha en la frente de tanto golpearla contra el suelo en las oraciones orientados hacia La Meca.

El templo de Philae en Asuán

Las máscaras griegas en los capiteles del templo de Philae indican su origen ptolemaico. Recordemos que Alejandro Magno conquistó Egipto y fue uno de sus faraones, iniciando el período macedónico, a su muerte en el 323 a.C. uno de sus generales, Ptolomeo inicia la dinastía ptolemaica con capital en Alejandría, para este tiempo los judíos estaban asentados en el actual Israel y el encuentro de este pueblo religioso y monoteísta con los griegos, fue de fundamental importancia para la helenización de parte de los judíos que incorporando la ética y la filosofía griega, evolucionaron hacia una concepción más humanística y bondadosa que culminó con la figura de Jesucristo, un dios hecho hombre, lavando la imagen de Jehová un dios irascible, cruel y caprichoso.
 
Setecientos años después, en el siglo IV de nuestra era, ocurriría en Alejandría otro punto de inflexión en la historia, cuando los cristianos, ya religión de estado en el imperio romano de oriente en tiempos de Teodosio el grande, en una orgía de odio, destruyeron la biblioteca de Alejandría con sus hordas de parabolanos que también asesinaron a la matemática, astrónoma y filósofa  Hipatia, en este momento la humanidad perdía casi mil años de desarrollo del conocimiento científico iniciando otros mil años de oscurantismo y regresión para la humanidad.  
Hipatia, asesinada desnuda


[1] Sigmund Freud, MOISÉS Y LA RELIGIÓN MONOTEÍSTA: TRES ENSAYOS