martes, 26 de mayo de 2009

81 - Dunas por doquier

Dunas frente a Costa de Reyes

Aprovechando el fin de semana largo, salimos el sábado 23 de mayo hacia las dunas que están frente a Costa de Reyes. Pasadas las 16 hs , Gringo Quintar y Chaín Assad en motos, Edgardo Niz , Rafael López, Marcelo García y el autor en cuatriciclos, tomamos por dentro del río de La Costa, que en su primera parte es muy pedregoso, hasta que por fin pudimos salir a una incipiente huella por donde hicimos unos 12 km durísimos bordeando el cerro. La idea de dirigirnos en línea recta desde la ruta hasta la duna que parecía cercana, no fue posible por la gran cantidad de arbustos y quebradas pedregosas que dificultaban al extremo el avance.

La arena alcanza la cima de la montaña

Por fin llegamos a una parte de estas extensas dunas de color cobrizo, donde la arena alcanza la cima de la montaña, un desperfecto en uno de los cuatriciclos nos impidió concretar el objetivo de mirar hacia el otro lado de la montaña donde esperábamos ver la localidad de Copacabana.

En un accidentado regreso en plena obscuridad, Rafael salió del camino impactando una retama y cayendo al suelo, afortunadamente sin consecuencias.

Pese a la agotadora travesía a la 21 hs en el taller de Niz, planificamos el viaje a Medanitos del día siguiente.

Dunas de Medanitos

Saliendo por el sur de Medanitos en nuestro camino hacia Saujil, encontramos un conjunto de dunas de arena blanca próximas al río Abaucán, en esta ocasión, Marcelo, El Flaco Niz y el autor con Nélida en cuatriciclos y Gringo Quintar en moto Honda 600.

Nélida aprovecha la suave duna para aprender a manejar el Polaris

Ver video en: http://www.youtube.com/watch?v=Mv5FzDf5Cws

Duna de Saujil

Entre dos lomas se apoya esta famosa duna de unos 30 m de altura, muy próxima a la localidad homónima y donde practican sandboard muchos aficionados y turistas. Accedimos a la cresta subiendo en los cuatriciclos por la parte de atrás y después de algunos descensos en una tabla, bajamos la empinada pendiente en nuestros vehículos.

Paseamos por entre los viñedos de este pintoresco pueblo, conocimos el balneario con sus nuevas instalaciones en medio de arboledas y canales de agua cristalina. Eran las 3 de la tarde y como el asado que prepararía Niz se veía muy distante, decidimos ir a un comercio a que nos prepararan unos ricos sandwichs y de esta manera pedirle al estómago un poco de paciencia.

Al cruzar desde Saujil, la extensa playa de arenas en dirección a La Banda de Medanitos tuvimos el primer accidente de consideración en los ya más de 3.000 km recorridos con el grupo de cuatricicleros.

Recorrido por las dunas de Medanitos (Sur hacia arriba)

En la imagen anterior se muestra parte del recorrido que se inicia a la derecha en el punto 001 al sur de Medanitos, al retornar de Saujil por el área blanca de médanos una duna presentaba el sotavento algo desplazado al este haciendo que un integrante del grupo volara al vacío cayendo al fondo de la duna y el vehículo encima pero gracias al casco y a una mochila que llevaba solamente salió dolorido en una pierna.

Dunas al oeste del río Abaucán

En la imagen anterior pueden apreciarse las dunas que bordean el río y como algún derrame de agua mojó todo el ancho del mismo.

Vista de Medanitos y La Banda desde la montaña

Por último arribamos a la localidad de La Banda, al sur de La Soledad y tras recorrer sus calles con alamedas multicolores por el otoño, trepamos a las sierras de Fiambalá aprovechando un manto aluvional que las recubre. Desde esta posición: S27 32.253 W67 33.217 a 1.825 m se observa el valle con gran cantidad de viñedos, limitado al fondo por la loma de “rodados de la Puna” según el geólogo alemán Walter Penk y atrás el campo semidesértico de Saujil.

(La última fotografía se tomó en el extremo izquierdo del recorrido marcado en la foto satelital anterior).

jueves, 14 de mayo de 2009

80 - Campo de Arenas Blancas

A la 8:30 del domingo 10 de mayo, partimos hacia el campo de Arenas Blancas a 25 Km. de la Mesada de Zárate localidad del distrito Saujil, departamento de Tinogasta, lindante con el departamento de Antofagasta de la Sierra. A la entrada de la cuesta la altura es de 2.290 m y hasta el punto de retorno alcanzamos 3.586 m, en promedio una pendiente de 5% que como tiene un descenso hasta el río y una nueva cuesta, la pendiente en partes es tan empinada que más la falta de oxígeno, nos obligó a abandonar los vehículos a mitad de camino.

Entrada a la cuesta de Mesada de Zárate

La cuesta atraviesa la cordillera transversal de San Buenaventura, que llega hasta el límite con Chile y es el faldeo austral de la puna catamarqueña, que junto a la Puna de Atacama y el Altiplano Boliviano, forman una región geológica sobreelevada que limite con las regiones geológicas de Cuyo y de las Sierras Pampeanas con vértice en el Paso de San Francisco.

Descenso hasta el río para luego volver a trepar

A los 5 Km el camino baja hasta el nivel del río, pero sigue trepando hasta retomar la cuesta. A los 12 Km la altura es de 2.980 m y comienza a afectar a la camioneta Ford naftera debiendo bajar el cuatriciclo y seguir en él hasta el final.

Al fondo, Ford del autor apunada, derecha Toyota de Niz

Unos metros más adelante un arenal impide pasar a la Toyota del Flaco y es remolcada con el Polaris hasta terreno firme. A partir de este punto seguimos en los cuatriciclos hasta el final del recorrido.

Punto de regreso (Posición: S26 54.457 W67 39.445) a 3.586 m.s.n.m.

Justo cuando nos acercábamos a lugares de gran interés como un lago y el campo de piedra pómez en la ruta hacia el Peñón, la hora límite nos forzó al regreso, el Flaco y Teresa en una demostración de poderío de su Yamaha subían a toda marcha por un arenal mientras nosotros lo hacíamos hacia el oeste yendo a parar por una empinada pendiente de arena blanca a un arroyo de agua cristalina.

Arroyo naciendo debajo del arenal

Comíamos unos sabrosos sándwich cuando el Flaco dijo que no podría subir al camino con su cuatriciclo por esa pendiente de arena blanda, le dije que no se preocupara, que lo tiraría con la cuerda que siempre llevo en el baúl del Polaris.

¿Cuál cuerda? – dijo el Flaco.
Esta, dije abriendo la tapa del baúl, pero quedamos atónitos al ver que la cuerda no estaba, entonces el Flaco dijo: es mi culpa, cuando me tirastes la guardé en mi camioneta.

Saliendo del río con Teresa y Nélida

El Flaco intentó salir caminando al lado de su cuatriciclo en marcha pero lo mismo patinaba, entonces y pese a la puna (falta de oxígeno) lo empujé a mano hasta que por fin tomó velocidad y a duras penas logró alcanzar el camino. Senté a Teresa a mi derecha ya Nélida a mi izquierda, en baja y doble tracción logré salir por una pendiente doble, que por una parte subía y por otra hacía resbalar de costado el cuatriciclo y dejando una huella sinuosa en el arenal alcancé el camino.

Cuatriciclos cargados

Emprendimos el largo regreso hasta donde dejamos las camionetas, cargamos los cuatriciclos y a las 5 de la tarde nuevamente en la Mesada de Zárate, junto a un arroyo, el flaco preparó un exquisito asado.
Preparando el asado bajo un algarrobo

Recorrido de ida y vuelta al arenal: 56 km, distancia Tinogasta a Mesada de Zárate: 120 km, total del recorrido: 296 km, llegada a Tinogasta 21:30, duración: 13 horas.

jueves, 7 de mayo de 2009

79 - Las dunas de Tatón

A las 9:45 del 1º de mayo partimos a una aventura que comprendió la visita a las dunas de Medanitos, a Los Nacimientos y a las dunas de Tatón.

Llegada a Istataco (loma)

En el acoplado de Niz, Honda 300 de Marcelo García, Yamaha 350 de Niz, en la Toyota: Yamaha 200 de Rafael López y moto Honda 600 de Gringo Quintar, en la Ford el Polaris del autor. Desde este punto contemplamos el valle de Medanitos, que contrasta con la aridez del campo de Saujil camino a Palo Blanco, por el que ingresamos a la finca. Visualizamos con un larga vista las dunas sobre el manto blanco, que se recuesta en las sierras de Fiambalá a la izquierda de la fotografía y en pocos minutos contemplaríamos el paisaje inverso desde la duna.

Vista opuesta desde la duna, al fondo la loma anterior

En el capítulo 74 (Dunas de Medanitos) se describe con detalle la visita a esta duna http://notablesdetinogasta.blogspot.com/2009/03/74-dunas-de-medanitos.html, en esta ocasión aprovechamos para realizar todo tipo de acrobacias tanto personales, deslizándonos por la duna, como con los cuatriciclos haciendo trompos y otras demostraciones de destreza. Después pusimos en práctica la técnica de trepar hacia la montaña haciendo zig-zags lo que nos permitió superar la altura donde tuve que abortar una trepada la vez anterior.

Bajamos a arreglar un cuatriciclo y deleitarnos con un exquisito asado, regado con un excelente Cabernet 2009 de nuestra bodega, producido con uvas de la finca Istataco, los más jóvenes dieron unas vueltas por los viñedos y a las 16:30 partimos para Los Nacimientos, poniendo a prueba los cuatriciclos y la pericia de sus conductores por un camino muy sinuoso de arena suelta, entre arbustos y ojos de agua. Pudimos ver el contraste de un inmenso campo de arena blanca, con el verdor de las riveras del río Abaucán, justamente en el lugar donde nace por primera vez, de ahí el nombre de esta localidad que forma parte de la finca y tiene una escuela, una capilla, una posta sanitaria y varias casitas a lo largo del camino de unos 4 Km. Pueden verse imágenes de este recorrido en: http://notablesdetinogasta.blogspot.com/2009/02/65-los-nacimientos.html .

Para no arriesgarnos a cruzar el río en esta parte pantanosa y de barrancas altas, volvimos hasta el cruce a La Soledad y emprendimos un viaje de 10 Km. hasta las dunas de Tatón, nos desviamos de la ruta justo en el lugar donde pasó el rally Dakar, (el lugar y una imagen satelital de las dunas se pueden ver en: http://notablesdetinogasta.blogspot.com/2009_01_01_archive.html ).

Dunas de Tatón (Posición: S27 22.615 W67 34.316)

Las huellas del cuatriciclo que se ve en primer plano muestran que llegó patinando, si no patinara la huella mostraría el dibujo de las ruedas como se verá en las próximas tomas.

Foto con auto disparador

Tras la habitual foto del grupo, cada uno corrió por el inmenso campo de dunas que se extiende por muchos kilómetros cuadrados a ambos lados de la ruta a Tatón. Es ocasión de aclarar un error de interpretación que hicimos en capítulos anteriores, de las imágenes de las ondas sedimentarias vistas con Google Earth, desde el satélite no estaba claro cual era el barlovento y cual el sotavento pero una vez en el lugar se ve claramente que las dunas se desplazan hacia el noroeste, al igual que las dunas de Medanitos vistas al principio y es la consecuencia del viento sur que suele correr a las tardes con mucha frecuencia en la zona.
Vista hacia el oeste, a la derecha el sotavento cóncavo mirando al noroeste.

Nótese en el centro de la imagen un toro que encontramos andando por entre las dunas, no pudiéndonos explicar que hacía por ahí, dado que no había nada para comer.
Ver video en: http://www.youtube.com/watch?v=6nZm7b64oqc


Vista hacia el este

La estadía de más de una hora en las dunas fue una fiesta, algunos se tiraron rodando, otros deslizándose por las abruptas pendientes del sotavento, otros subiendo, bajando y cruzándose con el cuatriciclo de duna en duna hasta que la hora nos puso en la encrucijada si seguir hasta Tatón o volvernos y decidimos ir a Tatón.

Entrada a Tatón

Pese a la fecha, el poblado estaba muy verde y concurrido, tomamos un refrigerio en un bar próximo a una capilla y a una cancha de fútbol y emprendimos el regreso, varios se quedaron sin nafta pero en el Polaris llevaba un bidón salvador.